Los objetivos del trabajador, individuales y colectivos
¿Son realmente efectivos los objetivos colectivos? El principal problema que tienen, es que la responsabilidad se divide entre los miembros del grupo y se difumina al no tener control sobre las acciones de los demás, lo que significa que cuanto más personas sean responsables de conseguir esos objetivos, la sensación de responsabilidad será menor.

Para demostrar esto, a mi siempre me ha llamado la atención la conocida historia de Kitty Genovese, una joven que fue apuñalada en Nueva York durante media hora por el mismo hombre, gritando y pidiendo ayuda. 38 personas fueron testigos del ataque pero nadie ayudó, nadie intentó hacer nada. ¿Qué pasó? ¿Los testigos tenían miedo? Las pruebas posteriores demostraron que cuantos más testigos menos posibilidades tenía Kitty de ser socorrida, con un testigo tenía un 85% de posibilidades de que la ayudasen y con cinco testigos un 31%, no hay que hacer muchos cálculos para saber que con 38 testigos el porcentaje de ayuda sería mínimo. Lo que esto demuestra es que cuando hay muchas personas implicadas la responsabilidad de actuar se diluye entre ellos hasta llegar al punto de ser casi cero.

El cáncer de la gestión por objetivos

El problema no está en el sistema si no en la aplicación indiscriminada del mismo, no todos los trabajadores deberían de trabajar por objetivos ya que esta manera de trabajar, aunque contribuye a generar conductas beneficiosas para la empresa, también elimina otras, imprescindibles para el buen funcionamiento de la misma. La retribución variable en vez de motivar al trabajador, produce un efecto negativo en algunos casos e inocuo en otros.
Los dos aspectos más perjudicados por la DPO son la conducta extrarol o de ciudadanía empresarial, que ocurre gracias a la motivación intrínseca y la creatividad y la innovación que se da en los equipos creativos. Sobre todo, en el caso de la innovación, es esencial potenciarla en vez de intentar controlarla con metas y objetivos, ya que es la única manera para que una empresa llegue a ser competitiva en el mercado.
En próximos post hablaré sobre la conducta extrarol y la innovación en la empresa.