Cómo afrontar el estrés
21/12/08 22:29 CategoríasPsicologia General | Psicologia del Trabajo
Después del artículo anterior en el que explicaba qué es el estrés, mucha gente me ha preguntado cómo evitarlo o por lo menos como evitar llegar a padecer sus aspectos negativos.
El estrés es inevitable, es un mecanismo que forma parte de nuestro abanico de respuesta a los cambios, heredado de nuestro propio desarrollo evolutivo, forma parte de nosotros tanto como el hambre o la sed.
Lo realmente importante, no es si tenemos estrés o no, si no cómo lo afrontamos, es decir, qué mecanismos (esfuerzos cognitivos) y estrategias ponemos en marcha para afrontar la situación que nos provoca el estrés y qué grado de control pensamos que tenemos sobre la situación. Hay que distinguir “estilos de afrontamiento” de “estrategias de afrontamiento”, los primeros son las predisposiciones personales para hacer frente a las situaciones, es decir, que son independientes de la situación y los segundos son los procesos concretos que llevamos acabo para superar la situación, según nuestro estilo de afrontamiento.
Las estrategias se pueden aprender con relativa facilidad, en cambio, los estilos son más complejos de modificar y se encuentran más enraizados en la personalidad de cada uno.
El estrés es inevitable, es un mecanismo que forma parte de nuestro abanico de respuesta a los cambios, heredado de nuestro propio desarrollo evolutivo, forma parte de nosotros tanto como el hambre o la sed.
Lo realmente importante, no es si tenemos estrés o no, si no cómo lo afrontamos, es decir, qué mecanismos (esfuerzos cognitivos) y estrategias ponemos en marcha para afrontar la situación que nos provoca el estrés y qué grado de control pensamos que tenemos sobre la situación. Hay que distinguir “estilos de afrontamiento” de “estrategias de afrontamiento”, los primeros son las predisposiciones personales para hacer frente a las situaciones, es decir, que son independientes de la situación y los segundos son los procesos concretos que llevamos acabo para superar la situación, según nuestro estilo de afrontamiento.
Las estrategias se pueden aprender con relativa facilidad, en cambio, los estilos son más complejos de modificar y se encuentran más enraizados en la personalidad de cada uno.

Existen tres clases de estilos de afrontamiento diferentes (Meichenbaum y Turk):
- Estilo autorreferente: las estrategias usadas por este estilo se centran en la persona, es decir, en los efectos que el estresor pueda tener sobre sí mismo. No se preocupa por resolver la situación si no las consecuencias que éstas tienen sobre la persona. Por poner un ejemplo un tanto simple, sería la persona que se preocupa de apagar el fuego sólo cuando le quema y no se centra sobre el origen del fuego, sólo en evitar quemarse. Es un estilo de afrontamiento completamente reactivo, que suele errar en calcular el potencial negativo de la situación.
- Estilo autoeficaz: se centra en buscar la respuesta más adecuada para resolver la situación que provoca el estrés. Es el estilo más apropiado y el que más probabilidades tiene de superar la situación, independientemente de si la estrategia elegida tiene éxito o no.
- Estilo negativista: este estilo niega la existencia del estresor, sobre todo cuando cree que no puede hacerle frente. Es el peor estilo de afrontamiento, el que más estrés acumula, al no solucionar la situación que lo está originando.
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